Soy tonta.
Así, con todas las letras...
Sólo a mí se me ocurre convertirme en la mejor amiga de mi ex.
¿Por qué? Porque me dio pena que se traumatizara tras la ruptura. ¿Pena? Ahí se manifestó su lado más egoísta y lo mejor es que yo ni me enteraba...
Todo el mundo diciéndonos: "¡Qué bien se os ve!" y nuestra respuesta unánime: "Sí, como pareja no funcionábamos, pero como amigos... ¡los mejores!... Ja!
Que lo veía depre, pues unos pantalones de regalo...
Que estaba malito, pues a hacerle una sopita...
Que se compra una mascota para no estar solo, pues yo de paseadora de perros...
Y así un día detrás de otro, pero es que lo más grave de todo es que yo estaba ¡¡¡¡tan feliz!!!!
Aunque lo mejor empezó el día en que decidió que tenía que rehacer su vida. Pues ahí estaba yo, conociendo posibles candidatas a ocupar el trono y considerando los pros y los contras... ¡Tremendo!
El colmo de todo era que, como yo soy así, me hacía intimísima de ellas y me contaban sus crisis, sus reconciliaciones y encima, después de sus separaciones, seguían llamándome y seguía quedando con ellas... Hasta el punto de que la segunda ex después de mi me invitó a su boda... ¡con otro!...
¿De parte de quién vienes? Pues.... de parte del ex de ella, jajajaja...
En definitiva, es como si estuviera con él, con sus alegrías, sus tristezas, sus enfermedades, sus crisis y su perro pero sin estar...
¿Alguna solución?
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